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martes, 2 de junio de 2020

Cómo amarme y amarte de forma sana?



Para amarte y amar de forma sana, empieza por comprender como es un amor sano. 

Para amarte, empieza por amar tu ser, disfrutar más de tu día a día, tu presente, tu vida. 



Aceptarte con tu personalidad, tus intereses y aficiones, es indispensable! porque en ellos encuentras tu felicidad e identidad. 

El verdadero amor se basa en la aceptación y en la confianza. El verdadero amor, empieza en ti.

Cuando vamos cumpliendo años, nuestras decisiones van poco a poco dibujando nuestro carácter y personalidad. Conocemos a nuevas personas, nos enamoramos y estas nuevas relaciones suelen ir cambiando nuestro modo de actuar.

Y esta bien, crecemos, conocemos y vamos moldeando según lo que nos de felicidad, placer. Sin embargo es importante que tengamos claro que no debemos cambiar nuestra forma de ser por nadie.

La razón es simple! Y aunque la hayamos escuchado muchas veces, créela, es verdad.

“Si alguien te quiere verdad, te querrá tal cual eres”

No te pedirá que cambies tu forma de ser o de vida. No te pedirá que seas más delgada/o, tranquila/o o divertida/o. Tampoco te pedirá que dejes tus aficiones o actividades. Y mucho menos que dejes de lado a amigos o familiares si tú no lo quieres hacer. NO, porque no tiene derecho a cambiar tú forma de vida.

Una pareja sea nueva o antigua, debe aceptarte con tu personalidad, tus intereses y aficiones. Porque en ellos está tu felicidad e identidad. Pero ojo, eso no significa que tenga que compartirlos contigo, o deban gustarle también. Todo lo contrario. El amor sano requiere del espacio suficiente para que ambas partes puedan desarrollarse como personas y no cambiar su vida radicalmente.

¿Por qué cambiamos?



Según encuestas de algunos estudios, las personas cambiamos nuestra forma de vivir cuando tenemos que adaptarnos a un entorno determinado que no conocemos como puede ser un trabajo nuevo o una relación nueva.
Nos vemos obligados a actuar de una manera diferente para ser aceptados. También dicen que podemos cambiar nuestra personalidad cuando tenemos miedo o cuando queremos evitar algo que nos desagrada.
Sin embargo es vital que tengamos muy claro que si una relación se basa en el miedo a que la otra persona se enfade o se moleste, esta no tendrá futuro. Eso no es un amor sano.
Porque el amor y el miedo no son compatibles y todas las relaciones se deben basar en el respeto mutuo.
Nunca debemos cambiar nuestra personalidad por miedo a que nuestra pareja nos deje o se moleste. Ese tipo de pensamiento es lo que ha contribuido a consolidar la insatisfacción y la aceptación del dolor y tristeza como parte de nuestras vidas.

La pareja debe aceptar nuestra vida y nuestro mundo.



Es increíble, pero aún quedan personas que creen que cuando encuentran a una pareja deben renunciar a todo por esa pareja, a los amigos/as, las aficiones, los viajes o los sueños.
Ignoran el hecho de que amoldarse a otra persona suele ser perjudicial a largo plazo. Sobre todo, cuando pasan esos primeros momentos de enamoramiento, que se caracteriza por un amor ciego, lleno de euforia, en donde todo nos parece perfecto o llevadero; luego, cuando comienza una relación real, más pausada, sensata, en la que nos vamos dando cuenta de que todo no es tan fantástico como pensábamos.
Cuando alguien renuncia a todo para hacer feliz a su pareja, es como ponerse un disfraz, lo que significa que seguramente en poco tiempo no nos sentiremos cómodos/as con esa máscara puesta y empezaremos a echar de menos lo que hemos dejado atrás o de lado solamente para hacer feliz a la otra persona.
Es por ello, que si realmente quieres que tu relación sea sana, basada en un amor sano, mi mejor consejo es que intentes que tu pareja no deje ni sus aficiones, ni sus amigos, ni su mundo. Al contrario, acéptala, amala, y permítele su espacio, sus alegrías, su poder de decir, claramente y en libertad, para que si desea cambiar algo lo haga por sí mismo/a.
Permítele decisiones voluntarias, te aseguro que les dará más felicidad saber que de forma espontánea tu pareja un día siente curiosidad por aprender de lo que te gusta y motiva.
Ten por seguro que los cambios que son voluntarios son los más placenteros y perseveran. Ten por seguro que este amor sano contigo y tu pareja te brindará paz.

Si te ha gustado, sígueme en otras redes: Instagram @sexologagiovanacueva facebook y  YouTube Sexologa Giovana Cueva, estoy segura que encontrarás mucha información de ayuda y si lo deseas pide un cita online.

domingo, 5 de abril de 2020

Pensamientos erróneos que no nos permiten amar sanamente


¿Alguna vez pensaste que, aunque había cosas de tu pareja que no te gustaban, seguramente podías hacer que cambie por amor? ¿Alguna vez tu pareja ha mirado tu celular, revisando tus mensajes o con quién has hablado? ¿Alguna vez tu pareja te ha recriminado como te vistes o que salieras con tus amigas/os? ¿Alguna vez te has ilusionado cuando tu pareja se puso celosa/o porque hablaste con un amigo tuyo, ya que esa es una muestra de quererte?
El amor romántico es un concepto que defiende a el amor como eterno, exclusivo, incondicional y sacrificado.
Podemos entender por amor romántico un modelo de amor que sostiene la familia tradicional y que está basado en una serie de mitos o creencias falsas que tienden a rechazar y excluir otros tipos de amor, de manera que lo convierten en un amor dañino que no contribuye a construir formas diferentes de afecto y cuidados de un amor sano.



Estos son los pensamientos que promueven ese amor romántico y que nos han vendido por generaciones:

·         La Media naranja: 


Esta premisa es peligrosa porque nos hace creer que para hallar la felicidad es básico tener una pareja, si no, no somos personas completas, ni felices.
¿Consideran que es sano pensar que no somos personas completas? ¿Qué debemos buscar a esa otra media naranja para que nos complete? ¿Qué debemos buscar a otra persona que encaje perfectamente con nosotros?
Somos personas completas con o sin pareja y no debemos olvidarlo jamás.

·         El amor es para siempre.


Les aseguro que todos hemos dicho alguna vez esta frase y ahora pensemos, ¿de verdad fue para siempre? ¿acaso no nos lastimó mucho pensar de esta manera y fracasar en el intento? Lo ideal es comprender y aceptar que es lo más sano es amar a tu pareja mientras dure. Aprender a dejar ir es parte fundamental de la madurez emocional porque significa entender que las personas no somos objetos que pueden "pertenecer" por siempre a alguien.

·         Solo tengo ojos para ti.


Situamos a la pareja en una especie de entidad sagrada, y muchas veces dejamos de lado otras relaciones porque nada más importa.
Pensemos, ¿nuestros amigos y familiares se merecen esto? ¿reducir nuestras relaciones no supone depositar una gran responsabilidad en la pareja? ¿es sano? ¿dónde queda el cuidar a las personas que queremos y son importantes?

·         El amor duele.


El amor y dolor han sido mezclados en una misma danza. Naturalmente que hay que aceptar que las relaciones nunca están exentas de altibajos, pero en un vínculo sano deben primar las emociones positivas, las que nos expanden y hacen crecer, y lo más esencial, entendamos que una relación de pareja sana no duele, no lastima. Justificar los malos tratos y la violencia no es amor.

·         Discutir es malo/bueno:



Discutir no es malo en sí. Es normal tener discrepancias y no pasa nada por hablar sobre ello siempre que no se falte al respeto. Por el contrario, no discutir nunca no es necesariamente algo 100 % positivo. Puede que estemos callando cosas que realmente pensamos o creemos especulando que tener diferencias es algo malo.

·         El amor todo lo puede


Nos han hecho creer que el amor es invencible, incondicional y que, gracias a él, los problemas en una pareja se superarán sí o sí.
Pero la verdad es que hay problemas que seguro tienen solución y otros que no, las personas no cambian por amor. Pensar que el amor lo puede todo solo lleva a que nos decepcionen una y otra vez y a justificar actitudes violentas en nombre del amor y con la esperanza de un cambio.

·         Me cela porque me quiere 


Los celos son el reflejo de miedos e inseguridades y son fruto de los mitos que hemos mencionando, nunca son señal de amor. No podemos tolerar los celos ni creer que indican amor, porque lo que indican es límites, control y pertenencia. Las personas no nos pertenecen. Si hay algo que no nos gusta, lo mejor es llegar a acuerdos de sinceridad y respeto con tu pareja.

·         Te quiero más que a mi vida.


Situamos a la pareja en lo más alto, y la valoramos por encima de nosotros mismos. Llegando incluso a aceptar comportamientos y escenas que no nos agradan, con la finalidad de no perder a esa persona amada. Incluso colocamos al resto de formas de amor, como la amistad, en un segundo plano.

·         Hay que hacerse de rogar


Pensar que es bueno "hacerse los o las difíciles" cuando nos "cortejan" hace que algunas personas no entiendan que cuando decimos no es no.  Lo peligroso de este asunto es que esta romantización del cortejo nos lleva a normalizar el acoso.




Todas estas características se manifiestan muchas veces de formas sutiles y no son fáciles de detectar. Hemos crecido con referentes que las reproducen una y otra vez y que nos llegan a diario a través de series, películas, libros, anuncios, etc. Y aunque puedan parecer inofensivas, estas características combinadas conducen a relaciones de maltrato y a la violencia. Es importante que seamos capaces de analizar y decidir que nos sienta bien y que no nos gusta, para poder transmitirlo y poder construir relaciones sanas basadas en la sinceridad y el respeto mutuo. El amor no duele y hay límites que no se pueden cruzar, eduquemos a nuestra juventud y a nosotros mismos basándonos en relaciones sanas, y en un buen amor hacia nosotros y nosotras mismas, y hacia los demás. Si lo necesitas busca ayuda, busca información, siempre puedes dirigirte hacia un sexólogo o sexóloga que estamos capacitados para ayudarte.

Cómo amarme y amarte de forma sana?

Para amarte y amar de forma sana, empieza por comprender como es un amor sano.  Para amarte, empieza por amar tu ser, disfrutar más ...